Una anécdota cuenta que un día Mozart jugaba con otros niños en los
jardines reales del palacio de Schömbrunn, del que era huesped habitual dado su talento. De pronto tropezó y cayó al suelo provocando las risas de todos. Entonces la niña, futura reina de Francia, María Antonieta, que era sólo un año mayor que Mozart, le levantó y él, enjugándose el
llanto, le dio un beso y agradecido le dijo "gracias, cuando sea mayor me casaré contigo".
De haber sido así, mejor destino le hubiera corrido a ella, ya que tras casarse con el delfín (príncipe) de Francia, Luis XVI, llegó a ser reina de Francia y por ello guillotinada al igual que su esposo durante la Revolución Francesa en 1792.

No hay comentarios:
Publicar un comentario